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A la hora de abandonar el hábito de fumar, es necesario planteárselo en términos prácticos, teniendo en cuenta en todo momento que es un bien tanto a nivel interno como externo porque nos beneficiará a largo plazo. Cualquier día es un buen momento para dejar de fumar, y si seguimos una serie de pautas útiles, podemos conseguirlo.
Podemos empezar por atrasar la hora del primer cigarrillo cada
día, porque así llegará un momento en el que se nos junte con el siguiente,
y ya no nos sea necesario. Incluso antes de encenderlos, debemos pararnos a
pensar por unos momentos en la necesidad real que tenemos, las razones que nos
llevan a fumar y las consecuencias de ello, pros y contras.

Seguramente, obtendremos muchas más respuestas negativas que
positivas. Podemos ir eliminando cigarrillos de nuestro consumo diario, como
el de media mañana o media tarde, y así reduciremos la cantidad paulatinamente.
Es importante desterrar la idea de que el cigarrillo relaja, porque está demostrado
que tiene el efecto contrario. En nuestro hogar, procuraremos lavar todo aquel
elemento susceptible de impregnarse del humo del tabaco, para que nuestra casa
nos recuerde lo menos posible al hecho de fumar (cortinas, alfombras, visillos,
sábanas, tapicería...)
También debemos evitar el consumo del tabaco en presencia de
otras personas, y sobre todo en lugares donde haya muy poco espacio y los demás
estén obligados a respirar el humo (por ejemplo, empezar a olvidarse de fumar
en el coche).
El ejercicio físico también ayuda mucho; no hace falta machacarnos
en el gimnasio a diario ni correr una maratón, sino empezar por lo que cada
uno buenamente pueda, caminando diariamente sobre quince minutos, lo que ayudará
a expandir pulmones y abrir las vías respiratorias de nuevo. Puede que al principio
nos cueste, ya que los tres primeros días son los más críticos; pero a partir
del quinto veremos que las ganas disminuyen y las energías se renuevan. Notaremos
cómo ya prescindimos del tabaco en muchos momentos; para ayudarnos en nuestro
empeño, debemos evitar comprar más tabaco y tirar los elementos relacionados,
como mecheros, ceniceros...
Es el momento de retomar nuestros hobbies preferidos, para
mantener ocupada la mente y relajarnos sin necesidad de recurrir al cigarro.
Por ejemplo, una buena forma de ocupar el tiempo es la cocina, porque podemos
desarrollar la creatividad y estimular el apetito, y es una actividad desligada
completamente del acto de fumar.
Hay que evitar sin embargo alimentos excitantes que estimulen
las ganas de consumir tabaco, decantándonos por verduras y frutas, así como
zumos y bebidas naturales. También se recomienda acudir a clases de relajación,
como yoga o pilates, porque aprenderemos a respirar correctamente y a controlar
nuestras ansias; de igual forma, cuando nos entre el síndrome de abstinencia,
es recomendable acudir a sustitutos como caramelos, chicles o regalices.
Es importante descansar una media de ocho horas diarias, porque
esto contribuye a una mejora de la salud en general, relaja la tensión y evita
que nos asalten las ganas de fumar a deshora. Para esto, si normalmente se tiene
insomnio, se recomienda una infusión de tila antes de acostarse.
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TIPOS DE TERAPIA PARA DEJAR DE FUMAR

A la hora de abandonar el habito del tabaco, existen muchas maneras y alternativas que el individuo puede utilizar, pero siempre teniendo el pleno convencimiento de que se quiere dejar; lo importante es hacerlo por uno mismo, por su salud, y la mayoría de los que inician este proceso han sido motivados bien por consejo medico, bien por petición de familia y amigos, pero ante todo la propia fuerza de voluntad es el principal motor para iniciar el proceso.
 Publicado el jueves 11 de diciembre de 2008 |  |
Ayuda para Dejar de Fumar. Muy Interesante.

En la dura tarea de abandonar el hábito del tabaco, podemos encontrar un gran apoyo sobre todo en familiares y amigos, pero también debemos recurrir a la medicina como ayuda en el proceso, porque nos será más fácil.
 Publicado el lunes 26 de mayo de 2008 |  |
Tratamientos contra el tabaquismo

En primer lugar, hay que decir que la decisión de dejar el tabaco depende sobre todo de la voluntad del fumador, pero también de las posibilidades económicas de cada uno para realizar un tratamiento de forma privada, y de la educación sanitaria que haya recibido. Dicho esto, podemos afirmar que los tratamientos anti-tabaco a los fumadores es una de las intervenciones sanitarias más rentables a nivel coste-efectividad. A través del consejo anti-tabaco formado por un equipo de médicos y enfermeras, no sólo se pueden beneficiar aquellos pacientes que deseen dejar este perjudicial hábito, sino que las personas que conviven con ellos también pueden encontrar un gran alivio debido a la alta concentración de componentes nocivos que se encuentran en el humo del tabaco y que su entorno respira (los llamados fumadores pasivos).
 Publicado el lunes 28 de abril de 2008 |  |
Consejos Básicos para Dejar de Fumar

Cada nuevo año, uno de los propósitos más extendidos es dejar de fumar, un hábito que cada vez está peor considerado, pero que sin embargo sigue calando sobre todo en la población más joven y femenina.
 Publicado el jueves 24 de abril de 2008 |  |
Cómo dejar de fumar. Técnicas para dejar de fumar

El tabaco es un mal hábito que nos perjudica seriamente y que además es difícil dejar. Cuando por fin tenemos la firme convicción de abandonarlo, nos asaltan dudas y tentaciones, pero es posible tener éxito si se siguen las pautas adecuadas. Lo primero de todo es reconocer que se tiene un vicio nocivo y que se quiere dejar, abandonando ciertos pensamientos que todo fumador tiene, como que el tabaco no es tan malo y que hay cosas peores (como las drogas duras), que hay muchos fumadores que no se ponen enfermos, que los cigarrillos light no son tan perjudiciales ni cancerígenos... Otros se excusan en que fuman menos porque dejan el cigarrillo consumirse prácticamente en el cenicero, o que los cigarros contaminan mucho menos que los coches o las fábricas, y que por tanto, no es tan perjudicial para la salud. También están los que piensan que el hábito es más fuerte que ellos y que no podrán superar el síndrome de abstinencia, amén de los que llegan a decir que no lo dejan porque engordarían.
 Publicado el lunes 07 de abril de 2008 |
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