2 errores comunes de los cigarros electrónicos y cómo evitarlos

Vamos a ver dos de los principales y más comunes errores de quienes no están demasiado habituados a vapear, que es una de las maneras como se conoce al acto de fumar cigarros electrónicos. De un lado hablaremos de cómo inhalar correctamente y de otro de la importancia de la carga de la batería.

Comencemos «fumándonos» ese cigarrillo. El uso del verbo, lo reconozco, es malintencionado: ¡No estamos fumando, como tal! Los fumadores de tabaco que se cambian al cigarrillo electrónico tienden a dar caladas cortas y fuertes, lo que hace que inhalen más humo. El proceso para aspirar más vapor es justo el contrario: la calada ha de ser larga y suave.

¿Por qué esa diferencia? Porque la batería de los cigarros electrónicos tiene unos orificios minúsculos a los lados que hacen que funcione como un «carburador». Si la inhalación es demasiado rápida, no dará tiempo a que el atomizador se active completamente y gran parte del aire saldrá de esos orificios en forma de eso: de aire.

Cuestión de acostumbrase

El segundo de los errores comunes se refiere, como ya hemos adelantado, al uso de la batería. O la falta de ella. Si el fumar tiene un componente importantísimo de hábito, vapear no lo es menos. La diferencia es que, si un fumador se olvida el mechero en casa, puede pedir fuego; si un vapeador se queda sin batería lejos de su casa… ¿Qué hace? Es por eso, sobre todo si hemos cambiado tabaco por vapor que debemos recordar llevar siempre una batería de repuesto… Por si las tentaciones.

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