Algunos estudios a favor de los cigarrillos electrónicos

Desde el año 2003, cuando el farmacéutico y fumador Hon Lik inventó un dispositivo sin humo para dejar de fumar a causa de la muerte de su padre por cáncer de pulmón, los cigarros electrónicos en menos de una década comenzaron a ser toda una revolución

Aún siendo la mejor alternativa conocida frente a otros métodos para dejar de fumar y siendo evidente el cambio experimentado por los fumadores convencionales hacia un método más sano de fumar, aún sigue la controversia en círculos interesados (fabricantes vs grupos interesados en la salud) sobre la efectividad del cigarrillo electrónico.

Estudios realizados en la Universidad de Boston

En la Universidad de Boston se realizó un estudio científico para examinar la eficacia y la seguridad de este tipo de cigarrillos. Fueron dieciséis estudios de laboratorio con el fin de identificar los componentes del e-cigarrillo incluyendo los e-líquidos así como los efectos del vapor que es inhalado al fumar.

La conclusión de dicho estudio fue publicado en The Journal of Public Health indicando que los cigarrillos electrónicos son mucho más seguros en comparación con los cigarrillos de tabaco y el estudio también se muestra prometedor para evitar problemas de salud relacionados con el tabaco.

En palabras del autor del estudio: «son pocos (si los hay) los productos químicos en los niveles detectados que puedan ser causa de problemas graves de salud. Aunque la investigación actual no garantiza la conclusión de que los cigarrillos electrónicos son seguros en términos absolutos, la evidencia muestra que son mucho más seguros que los cigarrillos convencionales y comparables en toxicidad a los productos convencionales de reemplazo de nicotina».

Otras publicaciones que apoyan el uso del cigarrillo electrónico

La revista BMC Public Health publicó un nuevo estudio en el que se hace constar que el cigarrillo electrónico es realmente eficaz para aquellos fumadores que desean dejar de fumar.

Este estudio fue realizado por investigadores italianos que llevaron a cabo un ensayo clínico en 40 personas sanas que utilizan el cigarrillo electrónico. Los participantes tuvieron la libertad de utilizar el e-cigarrillo como quisieran y se les pidió que pasaran un chequeo médico rutinario durante seis meses.

Durante este periodo de tiempo, el estudio reveló que el 45% de los participantes fueron capaces de disminuir su habito de fumar; un 32.5% había reducido a la mitad su consumo y el 22.5% dejaron el tabaco. La conclusión de este ensayo fue que los cigarrillos electrónicos son eficaces a la hora de reducir el consumo de tabaco, incluso en aquellos que no tienen intención de dejar de fumar.

Desirée R.A.

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