¿Qué pasa con tu cuerpo después de dejar de fumar?

La fuerza de voluntad, los sustitutivos de nicotina, aplicaciones y otros muchas muchas ayudas para dejar de fumar están incrementando en la población.

Los estudios muestran que los fumadores tienen mayores probabilidades de dejar de fumar si combinan varias de estas ayudas. Aún así hay que tener en cuenta que lo primordial para ello es la fuerza de voluntad, ya que a pesar de todas estas ayudas, sentirás ansiedad y notarás cambios de humor.

Lo que hay que comprender a la hora de dejar de fumar, es mentalizarnos de los efectos secundarios, tales como la irritabilidad o cambios en su cuerpo. Además, la fuerza de voluntad tendrá que ser mayor si vives en un entorno de fumadores, ya que será más fácil recaer y necesitarás que ellos también pongan de su parte para que no recaigas.

El método más popular ahora para dejar de fumar, son los los cigarrillos electrónicos y la evidencia sugiere fuertemente que han ayudado a muchas personas a dejarlo, alrededor de 10.000 el año pasado.

Por ello, si estás pensando en dejar de fumar te vamos a explicar los beneficios que esto tiene en tu cuerpo hasta 10 años después:

El primer año

Los primeros 20 minutos. Increíblemente el cuerpo humano ya empieza a reaccionar a partir de los 20 minutos, comienza a recuperarse a través de restablecer su ritmo cardíaco normal y la presión arterial.

A los 90 minutos: Los niveles de nicotina se reducen a la mitad, el oxigeno comienza a volver a la normalidad.

Ocho horas más tarde: los niveles de monóxido de carbono y la nicotina caen en el torrente sanguíneo disminuyendo en un 93 por ciento. Los efectos de la abstinencia de la nicotina son fuertes cuando salen del torrente sanguíneo y los antojos comienzan a suceder.

24 horas más tarde: El monóxido de carbono se ha eliminado de su sistema. El moco comienza a disminuir en los pulmones y el riesgo de ataque al corazón comienza a rebajarse.

La sensación de ansiedad y de estrés comienzan a hacer efecto. Estas sensaciones normalmente están asociadas a dejar de fumar pero en realidad se ha investigado que se sufre más ansiedad y estrés en los fumadores que en los exfumadores.

Una semana más tarde: Sus sentidos del gusto y del olfato mejoran, la respiración se vuelve más fácil a pesar de que algunos tienen una tos desagradable que es producto de la limpieza que se está realizando en los pulmones. Es perfectamente normal pensar acerca de fumar regularmente, pero es todo mental ya que aquí el cuerpo ya no necesita la nicotina.

Cuatro meses más tarde: Cualquier tos debería haber disminuido y la circulación estará mejorada. La función pulmonar puede aumentar hasta en un diez por ciento.

Un año más tarde: El exceso de riesgo de ataque al corazón se reduce a la mitad, se incrementan los sentimientos de felicidad y satisfacción con la vida y se reduce la ansiedad y el estrés.

 

DESPUÉS DE UN AÑO

Cinco años más tarde: Los riesgos de accidente cerebrovascular y cáncer de pulmón se reducen drásticamente en comparación con si hubieras continuado fumando.

Diez años después: El riesgo de morir de cáncer de pulmón disminuye de un 50 a un 70 por ciento.

Quince años después: El riesgo de morir por enfermedad cardíaca es la misma que para alguien que no fuma.

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