Las tabaqueras asustadas por el éxito de los cigarrillos electrónicos

Con la ley antitabaco llegó el escándalo y ahora está en boga la polémica sobre los beneficios para la salud el sustituir el cigarrillo convencional por los cigarrillos electrónicos. Entre la ley que prohíbe fumar en lugares públicos y el éxito de ventas de los cigarrillos electrónicos, las tabaqueras no deben de estar muy contentas.

¿Por qué el cigarrillo electrónico?

El cigarrillo electrónico es un sustitutivo para los fumadores que no pueden dejar el hábito de beber su café o su copa con un cigarro en sus manos; además de la lucha antitabaco que este país ha dispuesto, no deja muchas opciones a quienes disfrutan de fumar, aún sabiendo sus consecuencias.

Es por esto, que se han disparado las ventas de este producto, dejando las farmacias y a los productores de dichos cigarrillos acelerando su fabricación para que no falte stock en aquellos lugares donde se venden.

Aún así, cuando quieres dejar de fumar y lo consultas con tu médico, este sigue recetándote los productos habituales que había en el mercado con anterioridad, ya que éstos no tienen aún muy claro sus beneficios, independientemente de que el Ministerio de Sanidad haya autorizado la venta de los mismos.

¿Cómo es fumar con un cigarrillo electrónico?

El cigarrillo electrónico es más sano y más barato ayudando a dejar el hábito de fumar.

Su apariencia es similar a la de un cigarro, se fuma como tal y contiene agua, propylene glicol, nicotina y un sabor que simula al del tabaco u otros sabores (mentolados, fresa). Consta de una batería que se recarga y un cartucho que se puede reemplazar. Ninguno de los ingredientes antes comentados son agentes cancerígenos.

¿Qué ventajas hay con respecto al cigarrillo tradicional?

Podrá fumar en los sitios prohibidos por el cigarro tradicional.

No molesta a las personas de su entorno ni los convierten en fumadores pasivos.

No contienen alquitrán ni monóxido de carbono.

Anula los malos olores que provoca el tabaco.

Le ayuda a dejar de fumar sin consecuencias y sin pasarlo tan mal.

Su precio: más barato que un paquete tradicional, un cartucho equivale a un paquete de tabaco.

Calma el ansia de fumar.

Las cantidades de nicótica son regulables y se aconseja que sea poca ya que esta puede provocar problemas de corazón y tensión arterial.

Aún así, no es recomendable en niños ni mujeres embarazadas o en procesos de lactancia.

Se ha creado el nuevo concepto de “vapear”. Ahora, los cigarrillo de toda la vida son los llamados “analógicos” y la nueva forma de fumar se realiza con cigarros “digitales”, ¡bienvenidos a la era digital!

Desirée R.A.

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